Priorizar tareas

Cuando nos marcamos un objetivo y deseamos conseguirlo, tendremos que priorizar nuestros tiempos.



Priorizar es marcar las tareas que sean importantes para obtener un mejor resultado y conseguir un objetivo, en el que habrá que tener en cuenta los imprevistos que irán apareciendo en ese proceso y que intentarán robarnos tiempo.

Si no se prioriza bajará el rendimiento, todo parecerá importante, urgente, aparece el temido estrés, el no podemos, no llegamos a tiempo, bloqueos, etc.

Dwight D. Eisenhower dijo: “las decisiones más urgentes rara vez son las más importantes’’.

¿Todo es urgente? ¿Todo es importante? ¿No puedes dejarlo para mañana?

Para contestar a estas preguntas nos podemos ayudar de la Matriz de Dwight D. Eisenhower, clasificando las materias en dos categorías:

Tareas urgentes: son aquellas a las que hay que atender inmediatamente.

Tareas importantes aquellas que nos permiten alcanzar nuestros objetivos a largo plazo.

Estas dos categorías se dividen en cuatro casos:
  • Urgente e importante: Estas tareas deben ser prioritarias y hay que realizarlas inmediatamente para evitar consecuencias. Las mismas nos ayudan a enfocar el camino correcto para alcanzar nuestros objetivos.
  • Importante y no urgente: Corren el peligro de aplazarlas eternamente ya que no son urgentes, hay que planificarlas estableciendo plazos para que no se queden en el camino sin terminar.
  • Urgente pero no importante: Este tipo de tareas son las ideales para delegarlas en otra persona.
  • Ni importante ni urgente: Estas tareas lo único que hacen es consumir nuestro valioso tiempo, lo mejor es deshacernos de ellas.



URGENTE
NO URGENTE

IMPORTANTE

¡HAZLO YA!


¡PLANIFÍCALO!

NO IMPORTANTE


¡DELÉGALO!


¡DESÉCHALO!